martes, 17 de mayo de 2016

Allí donde viven mis ligues

Quizás es porque estoy encaprichada con que me gusta un cierto tipo de chicos. Y quizás no es casualidad, dios los cría y ellos se juntan.

Pues esto es lo que me pasó ayer. Generalmente dejo pasar meses, incluso años antes de escribir historietas. Menos cuando estoy resentida y mando mensajes encubiertos a tíos con los que me lío y me leen. Pero este es un caso límite. Y estoy especialmente irritada porque me hizo perder mi serie preferida (Cites), en la que además ayer sonaba una canción que compartí en facebook hace unos meses (soy una visionaria), que tiene una estrecha relación con mi "vida musical". Ya que estamos os dejo la banda sonora de Cites y de esta cita en concreto:



martes, 10 de mayo de 2016

El baúl de los recuerdos

El baúl era una ofrenda de paz, o un regalo de disculpas, o quizás sólo un regalo de amor. Le pedí que me trajera un mouton bebé, que era el animalito típico del sitio en el que estaba. Mouton es oveja en francés. Me trajo una jirafa. En fin... igualmente fue todo un detalle.

baúl de madera donde guardo los recuerdos


Ahora el baúl del perdón lo he convertido en un pequeño ataúd. Allí yace la jirafa, que en paz descanse. Pero poca paz tendrá la pobre. Porque de a poco, el baúl macabro se va llenando de recuerdos que quiero enterrar, pero que en el fondo están coronando el mueble de mi salón porque aún no me atrevo a desprenderme de ellos.

Junto a la jirafa que quería ser oveja, también está el pingüino que quería ser cangurito.

Y un calcetín gris con pelotillas, que se dejó olvidado un gran amante.

También hay 2 cepillos de dientes, que cepillaban sonrisas que ya no volverán por el espejo de mi baño.

Y un peine que compré para aquel pelazo moreno y delicado que me gustaba tanto acariciar.

Hay también un montón de conchas y piedrecitas traídas de 3 continentes distintos, que alguien olvidó llevarse cuando se las regalé.

Hay un pequeño reno que robé de un viaje al Polo Norte, que no llegué a regalar.

Un papel con un dibujito que hice de un monito que le deseaba los buenos días a un olvidadizo que todo se lo dejaba en casa, pero que se encargaba muy bien de que no me dejara nada en la suya.

También hay un mini-juego de cartas que nos tocó en los mini babybel que llevamos a aquel picnic en la playa.

Hay una rosa seca en una caja, que le regalé a uno en nuestra primera cita y me devolvió cuando me pidió matrimonio.

Una postal que recibí de unos plátanos canarios que son el fruto del amor (la banana), también está guardada en el baúl junto a la duda de si alguna vez realmente hubo amor o algo parecido.

Guardé también una piedra, la decoración de aquel restaurante lleno de peces en el que celebramos su cumpleaños.

Y puestos a guardar cosas robadas, también hay una vela y el clip que aguantaba la última cuenta que pagamos en aquel bar donde me sinceré.

Hay un llavero con forma de raspa, que llevaba las llaves del que un día quise llamar hogar y se quedó en "piso en la puta montaña".

Y un trapo de cocina, también de raspa. Ese trapo envolvía un cuadro de pez que alguien arrancó para mí en una habitación de hotel desde la que me mandaba mensajes bonitos.

Hay un pimentero con una etiqueta que lleva mi apellido, que es el nombre de un restaurante en otro país, al que por casualidad fue alguien a cenar un día y le hizo acordarse de mí.

Y encima de todas esas cosas, un azulejo con un pez azul, que fue un regalo porque sí, que son los regalos que más me gustan.

baúl de madera donde guardo los recuerdos abierto

Me pregunto si habrá baúles de los recuerdos en otras casas que contengan cosas mías. Me pregunto si en mi mundo de fantasía, en el que incluso las cosas cobran vida, podría revivir los recuerdos muertos abriendo la tapa de un baúl. Me pregunto si algún día dejarán de ser recuerdos, pasarán a ser olvidos y dejarán sitio a objetos también bonitos que piden a gritos ser enterrados. Me pregunto si, puestos a revivir, sería capaz de convertir esos simples recuerdos en recuerdos con patas, que salgan de ese baúl para acampar otra vez a sus anchas por toda mi casa con quien los ha traído alguna vez.

Quizás no hace falta guardar los recuerdos en un baúl. Quizás es que no son sólo recuerdos. Quizás es que también son miedos y con la tapa cerrada, evito que pululen asustándome y haciendo más daño.

Mientras tanto, mientras no tengo respuestas y a veces ni fuerzas, cierro el baúl de los recuerdos y sigo mirándolo desde el sofá por si alguno levanta su tapa de vez en cuando y asoma su cabecita burlona para recordarme que aún no puedo olvidar. 

jueves, 5 de mayo de 2016

Experimento: Cita a ciegas... y a mudas!

#TinderOn. Sí, ya sé que dije que pasaba de Tinder. Y lo hago, la mayoría del tiempo, pero...

La primavera la sangre altera
y aquel por quien María espera 
no la quiere a su vera. 

La primavera me pilla en un momento muy artístico, poético y creativo (la poesía anterior no cuenta, es una cutrada). Florecen cientos de ideas que se ponen a bailar en la fiesta que organizan mis hormonas alteradas y cachondas. Y la cita que voy a contar, es puro arte.

Match con Bob. Bob tiene fotos artísticas. Bob es un artista visual. Eso me flipa, precisamente en este momento en el que los médicos, abogados e ingenieros me parecen un coñazo (sin ofender, que mi propia profesión es el súmmum del aburrimiento). Intercambiamos 4 o 5 mensajitos y me invita al cine.

-  Oye María, quedamos para ir al cine? Hace un día muy de ir al cine.
- Hoy voy un poco justa de tiempo. Pero al cine no!!! Cómo se conoce a alguien estando dos horas en silencio?
- Bueno, te diría que a lo mejor se puede conocer a alguien mejor en 2h en silencio que hablando.
- Creo que sería un experimento interesante tener una cita en silencio
- Lo de quedar con alguien por primera vez, María, me parece lo más <3 Lo hacemos? Es nuestra única oportunidad (al menos la más natural de hacerlo). Hay una pieza de la Marina Abramovich que va en esa línea de hecho. Mucho más performativa.

lunes, 2 de mayo de 2016

Cuando beses a otra

Cual bruja hechicera, malvada y rabiosa, te echo una maldición.

Si fuese malvada, sería Maléfica!

Cuando beses a la próxima, aunque sea por un segundo, no podrás evitar recordarme. Recordarás mi boca, con esa peca en el labio inferior y sonreirás por dentro pensando que no has conocido a nadie que tuviera una peca en el labio. Y también recordarás como te reías de mi arruga, sobre todo por las mañanas cuando mi maquillaje ya no estaba. Recordarás cuando hablábamos de nuestros besos porque eran algo fuera de serie. Quizás hasta te pones pensando en mi lengua, cuando beses a otra.

jueves, 28 de abril de 2016

Cosas que me fascinan a los 31 años

"Fascinante" es una de mis palabras preferidas. Y es tan genial, que se puede usar en todas las direcciones. Algo puede fascinar positivamente, aquellas cosas que nos encantan, o negativamente, aquellas que te dejan alucinado pero son realmente sorprendentes y maravillosas por lo inexplicables que resultan. Aquí os dejo un compilado de cosas que me fascinan. 

- Hoy es mi cumpleaños. Eso es fascinante, he llegado a los 31 con una vida intensa y guay, fascinante para bien y para mal, con muchas cosas que contar a mis nietos y otras tantas que omitir delante de ellos (o a los nietos de mis amigos si es que yo nunca los tengo, según lo que me deparen las fascinantes vueltas de la vida).

- El finde hablamos con Sara y Hugo de los problemas de autoestima que pueden tener los hombres con micropene, o simplemente pene pequeño. No sabía que Boris Izaguirre enseñaba su pollita en Crónicas Marcianas (cuando lo emitían yo aún no vivía aquí). Fascinante este hombre y su autoestima.


- Las decisiones drásticas y los cambios bruscos. Yo estoy cambiando lentamente, ojalá fuera más rápido y fuera menos cobarde.
 


domingo, 24 de abril de 2016

La novia de mi mejor amigo

Para  Manuel, que lee cualquier blog menos el mío. 

Mi mejor amigo tiene novia. Y eso me ha estado provocando una gran crisis emocional vinculada a los celos.

La boda de mi mejor amigo. Me siento un poco Julia Roberts... menos por el pelo!

Como en la peli de Julia Roberts, La boda de mi mejor amigo, igual. Bueno, matizo: yo no estoy enamorada de mi mejor amigo ni quiero que cancele su boda, si es que decidiera casarse y además mi amigo es muchisisisísimo más guapo que el prota de la peli. Pero siento que ya no tiene tiempo para mí, que debo perseguirlo para saber como está, que no le interesan mis cosas. Conclusión: que me tiene olvidada.

miércoles, 20 de abril de 2016

Desplantes de un plantón

Intentaba demostrarme a mí misma y al resto de los mortales que, en esta época tan tindereana, es posible la vida sentimental/emocional/emocionante/ligona/sexual más allá de unas aplicaciones de móvil. Salimos de fiesta con Batman que es el gurú del ligoteo a la vieja usanza. Pues allí nos ves, cual adolescentes bebiendo absenta. Ni que decir tiene, que no debéis probar la absenta con 30 años, too late for that shit. 

Comíamos una extraña mezcla de patatas fritas y piruleta roja que regalan con la absenta en el bar Marsella, o quizás sólo nos la daban nosotros que teníamos buen rollito con el camarero.  Batman lleva allí a todos sus ligues y yo me hice pasar por la novia cornuda y ofendida, lo que hizo mucha gracia al chico que nos atendía. Para ponerle morbo al cachondeíto que llevábamos, Batman me desafió a ligar descaradamente con alguno de los chicos que había allí. Yo soy como los tíos que no pueden evitar picarse ante un "no hay huevos". Fácil: sólo debía escoger al que más me gustara, que aquello era un campo de nabos y no había competencia alguna. Señalé al chico que bebía en el otro extremo de la barra y le pedí a nuestro nuevo amigo barman que le dijera que esta chica simpática quería salir a fumar con él. 

Salimos a fumar y el chico me dijo alucinado que era la primera vez que le pasaba algo así y que se llamaba Javier. Alucinada me quedé yo, porque pensaba que era de las pocas ligonas que quedaban al estilo machista (el estilo en el que una pone ojitos, pero espera que se acerque el tío), pero parece que aún sigue siendo habitual, o quizás se refería a que ya no se lleva lo de ligar en persona.