miércoles, 16 de noviembre de 2016

No gano para condones

Al principio dudé sobre si quedar con él o no. Creo que era principalmente porque es cuatro años menor que yo y porque se llama Gonzalo. Pero luego tuvimos una bonita conversación carnívora sobre el foiè y me convenció. Habíamos quedado en vernos un jueves, pero el martes me mandó un whatsapp con un "¿y si quedamos ahora?". Me encanta improvisar, así que nos tomamos una cervecita de media hora, suficiente para no anular la cita inicialmente planeada del jueves. Dos citas en una semana... ¡hacía tiempo que no me pasaba esto! Pues con la tontería... de cita en cita, pasé mes y medio sin tocar el Tinder, todo un logro.

Gonzalo es guapete y tiene unos ojos preciosísimos, azulísimos y clarísimos. Todo era divertido con él, es un poco payasete, pero eso me gustaba y sacaba mi lado infantil que se estaba quedando un poco oxidado. Hacíamos muchas cosas juntos y veía que estaba para el sexo... y para lo que no es sexo. Como el día que por casualidad -o no, que ya sabéis que yo soy muy de creer en las señales- nos encontramos en la puerta del hospital y me acompañó a hacerme donante de médula y dejó su firma como testigo, que para mí fue algo muy importante (por favor, corred todos a haceros donantes, no cuesta nada y ayuda mucho...). O como el día que fuimos a cenar a un japo y me dio un corte de digestión y aún así se quedó toda la noche conmigo. 

Tal como lo estoy explicando, parece que estuviéramos juntos para el sexo y para cuestiones médicas, pero es que, médicamente hablando, Gonzalo se merece una ola. Es el primer hombre en siglos (aquí él me diría "pero si sólo tienes 31 años", bromitas suyas...) que me ha dicho que a él SÍ le gusta follar con condón.



lunes, 7 de noviembre de 2016

O follamos todos, o la puta al río

Mi abstinencia tiene un límite. Cualquiera podría pensar que soy una exagerada, pero quienes me conocen saben que, a partir de dos semanas de sequía, mi estado de paz se ve alterado y me vuelvo una persona irritable con facilidad. A partir de la segunda semana, mi Tinder echa fuego y tiro de churriagenda a lo loco. Sí, las chicas también tenemos churriagenda. "¿Y vas a quedar con ese que te dejó tirada? ¿O con aquel que no quería cenar fuera?". Pues sí, hijo, sí. Voy a quedar con ese, o con aquel, o con alguien que apague mi histeria. Freud estaría orgulloso de mis métodos...


miércoles, 2 de noviembre de 2016

SORTEO y fiesta Savage!

¡¡¡El pez que se muerde la boca está de fiesta!!! Dicen que el 95% de los blogs no sobreviven al primer año. Pues esta semana, este blog... ¡cumple 560 días! Y además ya somos más de 560 en Facebook y más de 1.000 en Twitter, casi nada... ¿eh?

Lo de los mil, vale, pero las otras son cifras que no tienen mucho sentido... aún asi, vamos a celebrarlo porque me gustan las cosas asimétricas, fuera de lugar y no exactas y sobre todo las casualidades, y es precioso haber llegado a los 560 días de blog con 560 fans en Facebook, ¿no?

domingo, 16 de octubre de 2016

Brindemos por mojar

Que es el día de la madre, de mi madre. No, aquí no, allá del otro lado del mundo. Y hablando de lados del mundo muy lejanos, me pregunto que hora será en Japón. Y recuerdo que aún no he cenado y quiero sushi. Si lo pido en Just Eat igual me lo trae una repartidora como la de Barcelona Nit d'Hivern, la peli que produjo un chico que conocí en el Tinder, maldito Tinder.

martes, 27 de septiembre de 2016

Códigos de honor: ¿el ex de una amiga?

Esta semana llegó a mi oídos un cotilleo de esos gordos, de los que puedes estar hablando, juzgando y haciendo conjeturas durante varios días. Si no me he enterado mal, resulta que un ex está con la ex de su ex mejor amigo, porque ya no son más amigos a raíz de haberse enrollado/liado/enamorado de su antigua novia. Vaya culebrón! Te enteras de algo así y te sale la maruja cotilla de dentro sin poder evitarlo. Especulas sobre el tiempo que llevarán juntos, cómo habrá surgido su amor/morbo, quién los apoyará, cuánto tiempo durarán ahora y un largo etcétera de tonterías, de las que no tienes ni puta idea porque tú no estás en su piel y a saber lo que les pasó por la cabeza/corazón/genitales para hacer semejante barbaridad, sus razones tendrían.



En fin, allá ellos con su historia, a mí sinceramente me da igual que coman perdices o que se estrellen contra el muro de la soledad. Pero enterarme de esto, mezclado con el divorcio de Brangelina y las reacciones de la pobre Aniston -¿realmente creéis que está celebrándolo porque en doce años no le ha dado tiempo a pasar página?- me ha hecho reflexionar sobre mis propios límites y lo que yo llamo mis "códigos de honor".

martes, 13 de septiembre de 2016

Mareador profesional

Esta fue una historia poco feliz, intentaré resumir varios meses en pocos párrafos. El concepto mareador, si bien es muy conocido hoy en día, lo define a la perfección Sol Aguirre en su blog "Las claves de sol". Vendría a ser algo así como quien aparece, desaparece (de aquí el término resaparecer) demasiadas veces, volviéndose cansino y volviéndonos algo locas. 

Todo empezó en una noche loca de invierno. Tras aquella estupidez de noche, que no fue ni siquiera un buen polvo y sólo hizo que aportarme remordimientos, decidí poner distancia con aquel personaje a quien apenas conocía. Tuve un fin de invierno movidito en cuanto a ligoteos y escarceos sentimentales que, as usual, no acabaron en nada. Entre ellos, uno que me hizo pupita cuando se fue a Singapur, eligiendo no elegirme. 

María Savage melancólica - Foto by +Lola Flor 

jueves, 8 de septiembre de 2016

Poniéndonos finas... Filipinas! (Parte II)

Oh, vaya aventuras más chorras en Filipinas, sólo les han tirado la caña y se ha comido un huevo... Ajaaaaaaaa, ¿creíais que eso era todo? Nah, ¡la parte buena viene ahora! Sol, arena, mar, peces, cerveza, ron, yogurines canadienses y sexo... poca cosa, ¿eh?

En este viaje conocimos gente de todas partes del mundo. En Port Barton conocimos a unos vascos que hacían el camino inverso al nuestro, pero iban con una parejita de candienses, Philippe y Lixin, que hacían nuestro recorrido, por lo que nos pasamos el facebook para vernos en el siguiente pueblo.

María Savage, White Beach (Port Barton, Philippines)