martes, 27 de septiembre de 2016

Códigos de honor: ¿el ex de una amiga?

Esta semana llegó a mi oídos un cotilleo de esos gordos, de los que puedes estar hablando, juzgando y haciendo conjeturas durante varios días. Si no me he enterado mal, resulta que un ex está con la ex de su ex mejor amigo, porque ya no son más amigos a raíz de haberse enrollado/liado/enamorado de su antigua novia. Vaya culebrón! Te enteras de algo así y te sale la maruja cotilla de dentro sin poder evitarlo. Especulas sobre el tiempo que llevarán juntos, cómo habrá surgido su amor/morbo, quién los apoyará, cuánto tiempo durarán ahora y un largo etcétera de tonterías, de las que no tienes ni puta idea porque tú no estás en su piel y a saber lo que les pasó por la cabeza/corazón/genitales para hacer semejante barbaridad, sus razones tendrían.



En fin, allá ellos con su historia, a mí sinceramente me da igual que coman perdices o que se estrellen contra el muro de la soledad. Pero enterarme de esto, mezclado con el divorcio de Brangelina y las reacciones de la pobre Aniston -¿realmente creéis que está celebrándolo porque en doce años no le ha dado tiempo a pasar página?- me ha hecho reflexionar sobre mis propios límites y lo que yo llamo mis "códigos de honor".

Nunca digo de este agua no beberé porque los peces bebemos de todas las aguas. De hecho, soy bastante debilucha cuando bebo y ya me he saltado alguno de mis propios códigos sin más excusa que el alcohol, que no es excusa válida para nada. Aunque las normas están para saltarse -a veces-, no hay que olvidar la moralidad de cada uno y lo que para mi es mas importante... el no hacer daño por el morbo. 

Bueno, a lo que iba, que estos son mis códigos de honor:

- Hay personas por las que mi cerebro y mis bajos son incapaces de sentir deseo sexual. A saber:

* mis ex tras el año de la rotura de corazón
* los novios, ex novios o futuros novios de mis amigas/hermanas/primas/tías 
* amigos y familiares de mis novios / ex novios / rollos temporales / antiguos rollos temporales
* familiares hasta el tercer grado
* personas mayores de 45 años y menores de 18



- No ser cómplice de infidelidades. Por favor, si sois infieles, no me lo contéis, no liguéis conmigo, no me folléis, no me tentéis. Lo paso tan mal como si lo estuviera haciendo yo o alguien haciéndomelo a mí. 

- No realizar prácticas sexuales que no disfruto por complacer a la otra persona. 

- No permitir el acoso de ningún tipo. Sino que se lo pregunten al último que lo intentó, que ya no tiene trabajo. 

- No acceder a temas sentimentales o sexuales por pena

- No aceptar dinero por sexo. Aclaración: no considero que cobrar por sexo sea deshonesto o nada similar, pero simplemente elijo no hacerlo

- Si perdonas, perdonas. No vale estar recordando aquella cagada que se mandó en 2006 por cada vez que se ha olvidado de comprar lechuga. 

Seguro que hay más, pero estoy improvisando y ahora no me acuerdo el resto de mis códigos. Hace poco quité de la lista el de no salir con un tío que no beba vino... es que tiene uno ojos tan bonitos...

¿Y tú? ¿Tienes códigos? 

martes, 13 de septiembre de 2016

Mareador profesional

Esta fue una historia poco feliz, intentaré resumir varios meses en pocos párrafos. El concepto mareador, si bien es muy conocido hoy en día, lo define a la perfección Sol Aguirre en su blog "Las claves de sol". Vendría a ser algo así como quien aparece, desaparece (de aquí el término resaparecer) demasiadas veces, volviéndose cansino y volviéndonos algo locas. 

Todo empezó en una noche loca de invierno. Tras aquella estupidez de noche, que no fue ni siquiera un buen polvo y sólo hizo que aportarme remordimientos, decidí poner distancia con aquel personaje a quien apenas conocía. Tuve un fin de invierno movidito en cuanto a ligoteos y escarceos sentimentales que, as usual, no acabaron en nada. Entre ellos, uno que me hizo pupita cuando se fue a Singapur, eligiendo no elegirme. 

María Savage melancólica - Foto by +Lola Flor 

jueves, 8 de septiembre de 2016

Poniéndonos finas... Filipinas! (Parte II)

Oh, vaya aventuras más chorras en Filipinas, sólo les han tirado la caña y se ha comido un huevo... Ajaaaaaaaa, ¿creíais que eso era todo? Nah, ¡la parte buena viene ahora! Sol, arena, mar, peces, cerveza, ron, yogurines canadienses y sexo... poca cosa, ¿eh?

En este viaje conocimos gente de todas partes del mundo. En Port Barton conocimos a unos vascos que hacían el camino inverso al nuestro, pero iban con una parejita de candienses, Philippe y Lixin, que hacían nuestro recorrido, por lo que nos pasamos el facebook para vernos en el siguiente pueblo.

María Savage, White Beach (Port Barton, Philippines)

lunes, 5 de septiembre de 2016

Poniéndonos finas... Filipinas!

Un buen día, Sara y yo nos sentamos frente al mapa gigante que tengo en mi habitación (de esos del Ikea, pero bien bonito), decidimos destino así a lo loco y tres días antes de la partida nos fuimos a comprar repelente de mosquitos, máscaras de snorkel, todo tipo de productos farmacéuticos y reservamos la primera noche en un hostel de Manila. Y con las mochilas llenas de nervios e ilusiones, nos lanzamos a lo desconocido con unos cuantos blogs de viajeros impresos para leer en el larguísimo vuelo. Filipinas... ¡allá vamos!


María Savage se va a Filipinas
María Savage se va a Filipinas. Foto by +Lola Flor 

lunes, 29 de agosto de 2016

Los tíos torpes no saben peinarse

Hola corazones pececillos! Ya se acaba el verano, os aseguro que el mío fue muy "intenso" y, ahora que ya estoy de vuelta a la rutina, os iré posteando mis aventurillas. Para abrir boca, cual pez que se la muerde (humor Savage, sorry), hoy os dejo un relato de Txemi Olave, a quien podéis seguir en Twitter como Ojiplático (@AititeOlave). A mí me tiene enamorada y que me llame pez bombón me vuelve loca... ¡Espero que os guste tanto como a mi!

Era la tercera semana de agosto. Aparecimos en Gràcia porque eran las fiestas del barrio y Martha me había recomendado la visita. Me había recogido en la estación apenas una hora antes, con el sol desapareciendo por el horizonte y lo primero que hicimos fue poner rumbo al barrio y dejar el coche en un parking cerca del parque Güell.

Las calles, decoradas por los propios vecinos, estaban infestadas por una marabunta de visitantes, todos andando en la misma dirección para, según me explicó, evitar atascos y hacer el lío algo más fluido.
Festes de Gràcia 2016 - peces por doquier, ¿puede ser más bonito?

jueves, 11 de agosto de 2016

La leyenda del empotrador: parte II

"Yo lo que quiero es un empotrador", "A mí que me empotre contra la pared", "Tiene cara de empotrar bien", "Muy light, no me ha empotrado", "Ese no tiene fuerza para empotrar"...

Bueno, bueno, bueno... en el 2016, ¿quién no conoce la nueva palabra sexual de moda? ¿Qué? ¿Que a ti no te empotran? ¿Que tu novio no te estampa contra la pared? ¿Qué no es lo suficientemente pasional como para parecer Drogo, el de Juego de Tronos? Uy, uy, parece que algo está fallando... ¡¡y que no vas a la moda!!

Me hace mucha gracia el término que está en boca de toda tía que tenga una vida sexual activa o anhele una. Y en boca de muchos tíos, que sienten esa presión por ser empotradores si quieren considerarse buenos amantes. Pero vamos a analizar un poquito el tema y desmitificar leyendas urbanas. ¿Existe realmente el hombre empotrador? ¿Es circunstancial? ¿O es una idealización femenina? Realmente, ¿todas queremos ser empotradas?

María Savage contra la persiana, por Lola Flor
"Empótrame!!" -  +María Savage . Foto by +Lola Flor 

viernes, 5 de agosto de 2016

Me desnudo en el picadero de Los Big Dicks

Los Big Dicks me han hecho una invitación indecente... ¡¡a su picadero!! ¿Que no los conoces? ¿No has oido hablar de ellos? Son cinco tíos que van de machotes y que han estrenado blog recientemente, pero que se han puesto de rodillas suplicando asistencia de féminas a su picadero... porque al parecer eso de sus big dicks (grandes penes) suena a fantasmada...

Pues ya sabéis que lío veo, lío quiero... y me enfundé mi mejor lencería y para allí que me fui. ¡¡Esto de sus big dicks tenía que comprobarlo!! Pues no solo me han quitado la ropa y el pudor, también me han quitado la vergüenza con sus preguntas descaradas e impertinentes, a las que tuve que responder de la forma más ingeniosa y menos vulgar que se me ha ocurrido.

María Savage, entrando a lo loco a EL PICADERO de los big dicks. Fotógrafa +Lola Flor