Pequeños fiascos - 3

Los fiascos a la orden del día. Son esos que se quedan en nada. A veces incluso antes de empezar. Tengo una gran colección, GRAN. Me dispongo a ampliar la colección en este 2016, empezando desde ya. ¡Fiascos venid a mí!

Hoy va de fiascos que conocí a través del POF (plenty of fish, o en castellano: lleno de peces, de ahí que sea mi app preferida).  Y va de fiascos que creí que me sacarían de pobre, de fiascos empresarios. Fiascos al fin... Y si aún no habéis leído las primeras entregas de fiasquitos, os pongo los enlaces al final del post (y me aseguro de que leéis éste enterito).



El abogado

El chat inicial fue una cosa de flechazo. El chico era una ternurita. Guapo por donde se lo mirara, castaño claro, ojos verdes, carita perfecta. Tenía un perro monísimo. A la pregunta de "¿qué estabas haciendo ahora?" me mandó una foto en su pijama de cuadros a modo de respuesta. Ay, ¡que me lo como! Quedamos en que debíamos vernos al día siguiente, por no alargar Whatsapps que se quedaran solo en Whatsapps.

Pasó a recogerme en un coche sucio y lleno de pelos de perro (¡¡como mi coche!!) por mi casa y fuimos a cenar al Mercat Princesa, pidió unos huevos estrellados con foie y no pude evitar pensar que era el hombre de mi vida y quería pasar el resto de mis días con él comiendo foie en pijama. Era abogado, tenía su propio despacho y había estudiado en Estados Unidos. Su ex novia era argentina. Me comprendía perfectamente y no hacía las típicas bromitas del plan "che boluda, que bueno que viniste".
Me veía como Rachel Zane, de Suits... lo estaba viendo claro!

Me habló de los sitios que quería enseñarme. De las cosas que teníamos en común. De su ilusión por dar la vuelta al mundo (que también es la mía). Quise hacerme la guay y le conté de un caso que conocía de cerca. Un juicio importante y mediático. Me dijo que conocía al acusado, pero se equivocaba de nombre. Me hizo preguntas y le pareció raro que habláramos de personas distintas. El lunes le mandé al mail los datos que había podido averiguar yo. El viernes el juzgado desestimó la demanda. Del abogado en pijama no supe nunca más nada.


El amigo de Risto

Este era un tío mayor, no era un chico, era un hombre de estos con arruguitas en plan madurito sexy. Me hablaba de los placeres de la vida (comer, follar y poco más) y de cómo había conseguido dejar de trabajar para dedicarse a hacer lo que más le gustaba: ir a la playa todos los días. Este tío sabía lo que hacía, ¡¡tenía la clave de la felicidad!!

Como vivía en el Maresme, echamos a suertes quien se movía, por lo de no coger el coche. Perdí y me invitó a cenar por el puerto de un pueblo pijo de aquellos. Pero era lunes y el puerto estaba cerrado a cal y canto. Así que consiguió llevarme muy fácilmente a su casa y pedimos pizza. ¡¡Y qué casa!! En su vida pasada de trabajador, había sido publicista, de los de agencia propia. Y era amigo de Risto Mejide, o eso decía él. Por lo que ahora podía permitirse tener una casa de esas con piscina iluminada, isla en la cocina y muebles de diseño que se jactaba de haber comprado en mercadillos (pero todos sabemos que los había encargado a su decoradora de interiores).

Comimos pizza, bebimos gin-tonics y una vez borrachos sacó un mazo de cartas. Me dijo que se estaba aburriendo (ay señor, ¿¿qué he hecho yo para que me llame este hombre aburrida??) y que me proponía un juego. No recuerdo bien cual era el juego, pero iba de apostar cosas. El que pierde tiene que explicar no se qué. El que gane elige la prenda. El que pierda se quita la camiseta. El que pierda le hace al otro el desayuno. ¡Eh! ¡Stop ahí! ¿¿En qué momento hemos pasado de jugar a las cartas a hablar de pasar la noche juntos y prepararnos el desayuno??


- Hombre, ¿te quedarás a dormir, no? Que con todo lo que has bebido no puedes coger el coche y además tengo habitación de invitados.

Ipsofacto me levanté, me puse la chaqueta y me dirigí hacia la puerta.
- ¿Pero por qué te vas? ¿He dicho algo que te haya enfadado?
- A ver, llevamos aquí con los jueguecitos un buen rato. Son las 6 de la mañana ya. Estamos en el sofá de tu casa, quitándonos la ropa. ¿Y quieres que duerma en el cuarto de invitados? ¿A qué hora te parece prudente que nos besemos?
- Es que creía que no te gustaba.

Y va y me suelta un lengüetazo. Pfff. Vale, besaba bien. Pero ya tenía el orgullo herido. ¿¿¿Cuarto de invitados...???

Casualidades de la vida, unos meses después volvimos a hablar y le pasé el cv de un chico con el que me veía que también era publicista y buscaba cambiar de trabajo. Me dijo que lo movería. Y que si un día quería volver a quedar con él. Que se había quedado con las ganas de acostarse conmigo. Así, a saco. Favor por favor. Le dije al chico que sí me gustaba que no contara con un nuevo trabajo con el amigo de Risto.

Esa misma semana, el publicista retirado tuvo otra cita POF: la compañera de trabajo del publicista con el que yo me veía. Le dijo que había recibido el cv de su compañero, benditas casualidades indiscretas y metepatas. Y la llevó a su chalet del Maresme....


El tímido arquitecto

Otro guaperas. Es que tengo filtros frívolos, lo reconozco. La charla era algo insulsa. Y se iba diluyendo en el tiempo. Sin venir a cuento, me mandaba fotos de sus viajes, en bañador. No es que tuviera un gran cuerpo, no me explico porqué lo hacía. Cuestión que lo único que me hacía tilín de él es que era emprendedor (eso me fascina de cualquier hombre) y había montado una empresa de bastante éxito en arquitectura. Y eso ya tiene mérito, tal y como está el sector hoy en día...

Pues era un sábado por la noche y estábamos de despedida de una amiga que se iba a vivir fuera, un grupo grande de amigos en el bar Cara B. Al cabo de un rato me dice Xavi: "este tío lleva una hora mirándote". Y sí, no me quitaba la vista de encima. Lo teníamos sentado en un taburete a un metro de distancia. ¡Por fin ligaría en un bar! Estaba empezando a cansarme de tanto chattonteo que solo me llevaba a fiascos.

Pero nada. La noche acababa y el tema solo quedó en miraditas. Cuando ya nos alejábamos del bar, recibo un Whatsapp del arquitecto, con la foto del chico del bar en el perfil.

- ¿Estabas en el Cara B?


Esa semana me dijo cuatro veces de quedar. No, jamás quedaré contigo, poca sangre. Si me has reconocido y me tenías a un metro, ¿qué es eso de mandarme un mensaje en lugar de acercarte y darme dos besos?


Como os decía al principio, si os quedasteis con ganas de más fiascos y no habéis leído aún las primeras entregas, las podéis leer aquí:

- Pequeños fiascos - 1
- Pequeños fiascos - 2

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15 comentarios:

  1. A mi me encantaban las hamburguesas del mercat princesa, desde que lo cambiaron todo la cosa murio, una pena que poco a poco hayan ido desapareciendo los mejores lugares de la zona...
    Ya que veo que te mueves por alli, no habras conocido por casualidad un bar que se llamaba el Incognito no?
    En fin, un consejo, olvidate del pof, solo hay montones de malas opciones y unas cuantas opciones terribles.

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    1. Una pena, el mercat ya no es lo que era... Barcelona es un pueblo, tarde o temprano coincideremos!

      Créeme que mi mayor ilusión hoy en día es ligar fuera de aplicaciones, con personas de carne, hueso y corazón. En ello estoy...

      Besitos my lovely Niord!

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  2. Dichosos filtros superficiales...
    Y este año aumenta la de tíos que merezcan la pena, no la de sinsorgos y creciditos. Un besazo

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    1. Lo prometo. Este año subiré el listón en cuanto a cualidades humanas y menos superficiales. Lo prometo!

      Besitosss

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    2. plas plas plas plas
      Ahí te he visto bien. Dándonos oportunidades a los "cuerpoescombro" :P ;)

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  3. Jamás he conocido lo que es que intenten ligar conmigo o usarme con fines sexuales, así que permíteme que me ría frívolamente. ¡Jujujujuju!
    (qué triste ha sido mi vida hasta que apareció mi rubia...)

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    1. Entiéndase por "fiascos que me sacarán de pobre" una frase adornada con gran dosis de humor. Que no quiero que parezca que ando buscando ser mujer florero!!!
      La frivolidad la asumo en el aspecto físico en el que me baso. Este año seré más blanda. Los feos seguro que tienen mejor corazón (no es que todos los guapos sean malos, ay que me lio yo sola hablando), haré la prueba.

      Besitossss

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  4. Hasta los fiascos tienen su punto bueno. Si todo fueran finales felices no tendrían gracia nuestros blogs xD

    Besotes.

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    1. Estos son tan graciocetes, que hasta les cojo cariño. Los pequeños fiascos no pasan de uno o dos días, no llegan a hacer ni una rozadura de daño por suerte!

      Besitos guapi!

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  5. El amigo de Risto no tiene desperdicio, la de risas que te puedes echar con estos seres. No sé yo lo de ampliar filtros para dejar paso a otros especímenes a mi no me sirvió de nada, eran fiascos en potencia también. Una no sabe como hacerlo... Besos, reina.

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    1. Por suerte "fiasco" es una de mis palabras preferidas, así que estoy encantada de coleccionarlas. Al menos me sirven para tener batallitas que contar y risas que echar con los amigos!!

      Besitos guapísima!

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  6. El día que encuentre a un tio que no haga la bromita del "che boluda!"......

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    1. Es difícil, muy difícil. Y el día que te lo encuentres, tampoco hagas una fiesta, que lo mismo es alguien que no ha escuchado un boluda en su vida, o es un tío con ex argentina... y sabemos que las argentinas dejamos a nuestros ex trastornados jajaja

      Besos Flopi!!

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  7. A mí lo del abogado me ha dejado rota, menudo hijoputa, ¿no? Bueno, piensa en el lado bueno: de todo se aprende, ¿verdad?
    Besicos

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    1. Imagínate mi desolación cuando me enteré lo del juicio, me sentí ridícula. Desde luego, ahora me tomo más en serio la confidencialidad laboral...

      Besitossss

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