La leyenda del empotrador: parte II

"Yo lo que quiero es un empotrador", "A mí que me empotre contra la pared", "Tiene cara de empotrar bien", "Muy light, no me ha empotrado", "Ese no tiene fuerza para empotrar"...

Bueno, bueno, bueno... en el 2016, ¿quién no conoce la nueva palabra sexual de moda? ¿Qué? ¿Que a ti no te empotran? ¿Que tu novio no te estampa contra la pared? ¿Qué no es lo suficientemente pasional como para parecer Drogo, el de Juego de Tronos? Uy, uy, parece que algo está fallando... ¡¡y que no vas a la moda!!

Me hace mucha gracia el término que está en boca de toda tía que tenga una vida sexual activa o anhele una. Y en boca de muchos tíos, que sienten esa presión por ser empotradores si quieren considerarse buenos amantes. Pero vamos a analizar un poquito el tema y desmitificar leyendas urbanas. ¿Existe realmente el hombre empotrador? ¿Es circunstancial? ¿O es una idealización femenina? Realmente, ¿todas queremos ser empotradas?

chica asintiendo, oh yeah, claro que si, por supuesto

Creo que a mí, si la memoria no me falla, sólo me empotraron una vez. No quiero caer en generalizaciones por una sola empotrada porque, basándome en mi corta experiencia, definiría a los empotradores como grandísimos hijos de puta. Y me consta que hay algunos adorables, por lo que me dispuse a hacer una de mis investigaciones de estricto rigor científico, para que todos salgamos de dudas y desvelemos de una vez los mitos y leyendas del empotrador.

Para llegar al quid de la cuestión, tuve charlas con varios amigos, para conocer opiniones tanto del bando "potencial empotrador", como del bando de las "posibles empotradas". A raíz de estas conversaciones han surgido varios pensamientos y reflexiones muy profundas -como deben ser las embestidas de un empotreitor:

- Definición de empotrador según san google y Sofi-pedia:
 empotrar
verbo transitivo
1. Hacer que algo quede encajado y fijo en un lugar, especialmente en el interior de una pared o en el suelo.
2. Incrustar o encajarse una cosa en otra, usualmente tras un choque violento.
3. Penetrar sexualmente, de manera espontánea, animal y pasional, generalmente contra la pared o donde pille el momento.

- Por no perder la costumbre que me encanta, este post también tiene banda sonora muy apropiada. La canción de Maroon 5, en la que Adam Levine -que está como un queso- y una titi preciosa, se empotran por toda la ciudad. 


- Una de mis amigas no quería opinar porque no sabía mucho de la materia. Pero luego nos metimos todas de opinólogas, porque, al fin y al cabo, esto del empotrador es una especie en peligro de extinción, tan difícil de encontrar como una ballena blanca. Y realmente, tampoco es que nadie sepa demasiado sobre la materia de empotrar. Y aunque no nos haya empotrado nadie, ¡todas sabemos con que fantaseamos, como lo queremos, cuando y donde!

- Siendo realistas, follar de pie es complicadísimo. Si el tío es pequeñajo es ideal: te pones de puntillas y ala, empotrada. Si es más alto que tú, ya te encuentras con algunos problemillas, porque ni de puntillas llegas a la altura de su cadera con la tuya. Entonces tiene que levantarte. Está la opción empotrada con una pierna levantada y la otra pierna estirada al punto calambre, poco cómoda. La otra opción es que te coja de ambas piernas, te enganches cual pinza con tus piernas a su espalda y tu espalda aguantando el peso contra la pared. Pero esta segunda opción es un plan con lagunas. Como el tema de tu peso: no discutiremos sobre delgaditas, medianas o gordas, sino sobre peso humano. Por delgada que seas, levantar más de 50 kilos del suelo, y aguantarlo unos minutos mientras te mueves con la polla erecta... debe ser difícil, digo yo...



- Yo lo que quiero es que me empotren en un estudio de grabación, de esos que tienen gomaespuma en las paredes. Además, puestos a pedir, que el empotrador sea músico y que se graben los gemidos.

- La aportación de Elena fue de las más divertidas. Me contó su historia con el falso empotrador. Un chico bastante más joven que ella, con pinta de fortachón y hormonas juveniles a flor de piel. Todo le hacía presagiar un polvazo de esos de empotrada de campeones, pero luego a la hora de la verdad... lo podéis leer aquí si aún no lo habéis hecho. 

- Hay sitios y sitios para empotrar. Creo que las empotradas más profesionales son en el ascensor, cuando no puedes esperar ni a llegar a casa. En segundo lugar están las empotradas en el recibidor de tu casa o la suya, esas que se dan ni bien se abre la puerta. Las que quedarían casi en último lugar son las empotradas de borrachos en el baño de las discotecas, de borrachos desesperados que no tienen respeto alguno por la gente que se está meando y se lo montan contra esas paredes roñosas como si no hubiera mañana, de pie sobre el serrín que echan para que los demás borrachos no caigan encima del agua del escape del wc, qué repugnante.

- Cuando piensas en empotradas en el recibidor de casa, me surge el tema de la buena educación. Quizás no estaría de más decir un "hola, qué tal, cómo te ha ido el día" antes de empotrar... O dejar la compra en la cocina, que eso de empotrar con la bolsa del Mercadona colgando del brazo, no tiene demasiado glamour.

- Ya que estamos con las buenas prácticas, me lleva a un tema importantísimo: la seguridad. Imaginad primero esta escena:
Empotrador conoce a empotrada, se miran, echan fuego por todos sus poros, empotrador estampa a empotrada contra la pared, le coge las manos y las pone en alto, con la otra le baja las bragas, mientras que le deja chupetones en el cuello y la aprisiona con su paquete al borde de una explosión. Empotrada se suelta para quitarle el cinturón, mientras empotrador le magrea las tetas. Empotrada levanta una pierna y es penetrada por empotrador entre gemidos, bufidos, ojos en blanco y latidos clitorianos. 

En fin, todo esto es muy bonito, pero falta algo: ¡el condón! Ahora repitamos la escena con condón y, ¿me lo parece a mí o ya no tiene tanto morbo?
Empotrador y empotrada entre magreos salvajes. Empotrada suplica con la mirada que empotrador acabe su labor y la embista de una vez. Mete mano por sus pantalones, consigue bajarlos dejando al descubierto el objeto de su deseo. Él comprueba que tiene la lubricación perfecta para el gran momento, ambos se miran y dicen al unísono: sexo seguro! Empotrador intenta llegar a la mesilla de noche en busca del preservativo. Cae a lo largo de todo el pasillo porque olvida que aún lleva los pantalones por los tobillos. Empotrada intenta correr en su ayuda, cae también porque aún lleva puesto el zapato izquierdo. Cuando por fin consiguen llegar hasta la ansiada mesilla, empotrador intenta rasgar el envoltorio con los dientes. Se queda con un trozo en la boca, lo escupe. Intenta colocarse la protección a toda prisa. Pero tantas prisas... el tema ha ido bajando y es necesario volver a empezar. Esta vez mejor en la cama, que lo de la empotrada queda mejor en una peli porno y a pelo...

- La próxima vez que una amiga me diga que está entre la espada y la pared... no sabré si está en un aprieto real o si alguien la está apretando con su "espada" contra la pared.

- El papel femenino en el acto de empotrar... ¿es el de ser empotrada sin más? Sinceramente, creo que tenemos más posibilidades de ser empotradas si mostramos una actitud proactiva sobre el tema. Insinuaciones, miradas, gestos con la lengua y un sin fin de señales que harán que él te vea como perra en celo y se abalance sobre tí. También está la opción de ser tú la empotradora, es decir, ser la chica que da el primer paso en abalanzarse, porque a veces puede ser que el empotrador esté medio aletargado y haya que darle una ayudita. Pero lo que en ningún caso ocurrirá, es que te empotren si eres una sosita, fría y distante, que demuestra su necesidad de ser respetada en su espacio vital. Vamos, ahora me explico el por qué de que muchas veces me quede con las ganas, debo aprender a ser más "cariñosa".

- Al respecto del punto anterior, un buen amigo me hizo este comentario: "Estoy en contra de las chicas que cuando las conoces te dicen que son insaciables y que les encanta que las empotren, pero que cuando las conoces en la realidad son más sosas que un seat panda". Totalmente de acuerdo, tomo nota, porque es cierto que una va de leona y la mitad de las veces la motivación no llega ni a gatita domesticada. Mejor dar sorpresas agradables, que generar altas expectativas que luego no somos capaces -o no nos da la gana- cumplir.

- Si fuera una diosa con poder para elegir quien me empotre... sin dudarlo elegiría a Alfonso Bassave. Me pone becerrísima.

alfonso bassave
Alfonso, ¡yo a ti te empotraba sin pensármelo!

- Sin dudas, los chatonteos (he copiado este término de Diana Aller, cuyo blog me provoca sentimientos encontrados de fascinación), hot whatsapps e intercambio de fotos de los que luego te arrepentirás, ayudan mucho a tener una empotrada a primera vista, doy fé. También ayudan las distancias y los periodos largos de deseo combinado con abstinencia.

- La expresión "tener potra" viene del empotrador. No lo encontrarás en la wikipedia, os lo traigo hoy como primicia. Desde luego, puedes considerarte una afortunada si te encuentras al empotrador por ahí. Después del acto, si el chochete no te escuece demasiado, corre a echar la primitiva que estás en racha.

- ¿Dónde está la delgada línea que separa a un empotrador de un violador? El empotrador suele ser un hombre parco en palabras, es verte, interpretar señales y echarse encima. Pero hay veces que las señales no son bien interpretadas: un NO con una sonrisa, sigue siendo un NO. Una mirada traviesa, quizás quiere decir "que pena que tenga novio porque hoy te hubiese follado", pero no es una invitación a hacerlo... Y la salvajada del empotramiento y que tú intentes decir algo y te tape la boca como parte del juego... ¡igual no siempre es un juego divertido! Por supuesto, ir borracha de fiesta a los san fermines, tampoco da derecho a ser empotrada por un guardia civil, un militar y sus amigos igual de imbéciles. En fin, empotradores, aseguraros de que el deseo es recíproco y que el consentimiento es claro.

- Conclusión: no sabemos donde está ni quien es el empotrador. Pero ten por seguro que no es quien tú crees. Que su barriguita, su altura, su color de pelo y la cantidad de pecas que tiene, no le impedirán darte una empotrada de ensueño. Empotradores, ¡¡dejaros ver más a menudo y hacednos un poquito más felices, por favor!!

Y tú, ¿lo conoces?, ¿lo has visto?, o mejor... ¿te ha empotrado?

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18 comentarios:

  1. En el fondo el empotrador son los padres, hostia ese símil aquí no pega. Fuera bromas, creo que eso de empotrar no nos va a la ranas: imagina la hostia que te puedes pegar al entrar en contacto nuestra piel resbaladiza con una pared. Aunque conocemos a algún aspirante a empotrador del mes y, en peti comité, al final es más el ruido que las nueces.

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    1. Lo véis... seríais casi tan torpes como el empotrador en busca de su preservativo corta-rollos...
      Pero las ranas tienen pinta de montárselo de puta madre!

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  2. Chica, con esa fotaza y ese título, me ofrezco voluntaria para ser tu empotradora (¡uy, lo que he dicho!)
    Alguna experiencia de empotramiento (que feo suena así escrito) he tenido con resultados dispares aunque, sinceramente, nunca ha sido tan épico como en las películas.
    P.d.: me encanta leerte de nuevo porque siempre consigues sacarme una (y varias) sonrisas.
    Besico guapa

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    1. ¡Uy lo que has dicho! Ves con cuidado, porque como no encuentre al empotrador en breve... me cambiaré de bando e iré a por ti!!

      Vamos, que las pelis hacen mucho daño a nuestras ilusiones...
      Me alegra que sonrías al leerme, me haces sonreir también! :-)
      Besissss

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  3. 1° - Fotaza. Sin duda paisaje ideal como preámbulo para empotrar(te)
    2° - Según la tercera definición (y una ex que conocía el término), y no es por presumir, lo soy.
    3° - La foto del tal Alfonso crea comparaciones, odiosas, y le quitan las ganas a uno de volverse a poner en pleota picada detrás (o delante) de nadie y empotrar.

    Besos, pez bombón.

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    1. EHHHHH chicas!!!! Aquí tenemos un empotrador vasco!!!!! Me lo pidooooooo!!!!!

      Alfonso no es comparable, es sencillamente único e inigualable. Pero estoy segura que los demás empotradores tendrán otras cositas que los distinga y que haga que una no piense en imposibles actores de tv.

      Besitos guapoooo!

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  4. Buenas,

    Primero de todo, felicitar por el blog, es genial, enhorabuena!

    Después de leer el primer post, me sentí un poco extraño, y como empotrador que soy (desde mi punta de vista), me sentí algo ofendido, por eso he esperado al segundo post para expresar mi opinión.

    Esta claro, que la chica del primer post se idealizó al empotrador, fruto de sus frustraciones o necesidades, igual que la mayoría de mujeres ávidas de sexo. Intentan encontrar un nombre a una fantasía, pero un empotrador no es eso.

    ¿Un hombre guapo, fuerte y "bocachanclas" en su vida sexual ya es un empotrador? No, por favor, becarios no.

    Es una empotradora una mujer con caderas y buenas tetas, que habla de lo cañera que es en la cama? No, por supuesto que no.

    Un empotrador es un ser normal, no hace falta que sea fuerte, alto y musculoso, pero una persona que en el sexo se mueve por el morbo, la seducción y los arrebatos de pasión.

    Un empotrador encuentra en cualquier situación de morbo un motivo para buscar sexo, acorralar a su víctima y follársela con fuerza.

    Un empotrador no pregunta, un empotrador huele a sexo a metros de distancia. Cuando te mire un empotrador lo sabrás, te mirará como una presa que esta deseando saborear, te olerá el coño desde lejos (el coño limpio, porque si no es probable que te persigan los gatos por la calle, jaja).

    No hace falta que sea en un ascensor, puede ser tirando papeles al suelo en una meso de despacho, en el suelo, encima de la mesa del comer, puede ser en una cama... boca abajo, lamiéndote el coño y el culo, notando cada pliegue, oliéndote, saboreándote, solo con la sensación de que no te puedes escapar, que no quieres ni puedes huir. Follarte cogiéndote del pelo sabiendo que no vas ir a ningún sitio, ya te está empotrando... no te puedes mover, su satisfacción es follarte y que no te muevas, que disfrutes y no te muevas, correrse y que no te muevas.

    Un empotrador tiene una mente morbosa y calenturienta, no es una polla que actúe sin sentido... sus hormonas van a mil. Claro que puede tener gatillazos y estar cansado, por supuesto, pero lo que le hace distinto a los demás es su mente preparada para el morbo, la pasión y los arrebatos de sexo.

    Saludos.


    Firmado: El empotrador sensible.

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    1. Querido empotrador sensible,

      Me has dejado sin palabras por 5 minutos... y eso es algo raro en mí. Una vez digerido tu comentario, tengo alguna que otra cosilla que comentarte yo también:
      - gracias por leerte mi blog, me siento muy honrada con la lectura de un empotrador ;-)
      - mi amiga Elena y la mayoría de mujeres no tenemos frustraciones y necesidades que nos lleven a idealizar al empotrador. Idealizamos una figura que cuesta encontrar, pero en el mundo liberal en el que vivimos hoy, por suerte muchas de nosotras tenemos satisfechas esas necesidades y se frustra quien quiere, pero no es el caso habitual.
      - me gusta tu definición y descripción del hombre empotrador, siempre que con "que no te muevas", no olvides la parte más importante: nos moveremos cuando nos de la gana y el objetivo del sexo es el placer y orgasmos mutuos.
      - si me hueles por ahí... (lo llevo limpio), chifla!!!

      Besitos Sr. Empotrador!!

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  5. ¿Y si el empotrador te pone a mil contra la pared, el marco de la puerta, o apoyada de pie sobre su propio cuerpo, y luego te folla en otro lugar, ya no es empotrador? Yo conozco uno de esos, que cual mimo te construye una pared imaginaria sobre la que clavarte las ganas y arrancarte los gemidos... Puuf, qué calor, abre un poco la ventana y que corra el aire...

    Me ha encantado el empotrador con sexo seguro, jajaja, realmente resulta muy cómico. En todas las fantasías solemos omitir el sexo seguro, aunque luego no lo hagamos si no hay goma de por medio, y al final claro, toda improvisar xD

    Genial, como siempre! Besotes

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    1. Uy, creo que el tema del empotrador daría hasta para una tercera parte en la que tendríamos que analizar todas sus variantes. Seguro que el que tú conoces entra dentro de la categoría desde el momento en el que te quita el aliento a la par de las bragas, luego la posición o el lugar... ya es lo de menos!!

      Sexo seguro siempre!!!

      Besitos guapísima!!

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  6. Jajajajaa me encanta! Por fin puedo comentar además :D
    Me ha encantado el artículo (la parte de la espada contra la pared, casi me meo)
    Creo que si me he encontrado con algún falso empotrador, estaba tan borracha que no me acuerdo jajaja Aunque mi chico y yo empezamos siendo grandes empodradores ^^ Pero es difícil mantener una relación y seguir siendo así jajajaja al final nos quedaríamos sin casa y sin ropa xD

    Pero desde luego empotrarse cómo se ve en las películas lo veo complicadísimo jajaja primero el tema del condón que tu dices, y lo de follar contra la pared (eso sólo funciona con tíos más altos, y más fuertes que tú) jajajaja

    Por cierto, decir empotrador muchas veces acaba siendo complicado eh? Rollo trabalenguas. El empotrador que empotra como buen empotrador... jajaja desvarío.

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    1. El empotrador que te empotre contra el armario empotrado, promete grandes empotradas! Jajaja me encanta el trabalenguas!

      Ánimo pequeña empotradora, las relaciones estables no deberían ser el fin de las empotradas! Prueba en el ascensor para no romper nada de casa!!! jajaja

      Besitos preciosa!

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  7. Jajajaja me partí la caja con tu artículo. A mí empotrarme si no es que me cojan no me mola y, sinceramente, creo que cuando hablamos de empotrarnos todas imaginamos a un tío fortachon y bueno que nos coje como si pesáramos lo que una chica de rítmica jajaja, osea, que no se trata de la pared sino de que nos cojan como dios manda y nos sintamos muñequitas jajaja. Yo soy alta y no estoy delgada (tp gorda) tuve que pedir en una ocasión ser empotrada pero por inseguridad propia dije déjalo (ahora me dejaría), pues como digo soy grandota y me da la sensación de que a no ser que sea Hércules el pobre las pasa canutas jajaja, y eso tp mola... Lo que mola es que lo hagan de espontánea, sin que te lo esperes, es decir, cuando él cree que podrá contigo y/o la pasión le hace hacer estas cosas jajaja, osea, PASIÓN es para mí lo que demuestra el empotramiento, porque a no ser que peses 40 kilos a ningún tío le gusta cargar peso pudiendo hacer otras posturas. La única ocasión en la que fuí empotrada DE SORPRESA fue en realidad con un polvo, un chico que pesaría poco más que yo, supongo que me echó menos kilos el muchacho jaja, y fué un fiasco porque una vez me cogió con una facilidad soprendente para su peso, le dió un mareo (siempre he pensado si tuvo que ver mi peso) y tuvo que dejarme en el suelo, al parecer padecía un problema de migrañas pork luego estuvo toda la noche con dolor de cabeza. Pero la faena la remató en cama y siempre me quedó la duda de si mis kilos provocaron la migraña, un horror!! jajaja.

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    1. Jajaja amore, lo que me has hecho reir!!! Desde luego los kilos NO provocan migrañas!!! Las empotradas son lo más parecido a un "aquí te pillo, aquí te mato" pero de pie, y ya mencionaba que lo encuentro complicadísimo, pero vamos, que en un momento tan pasional como ese, lo de menos son los kilos, se sacan las ganas y las fuerzas de donde sea!!

      Querida anónima, si vuelves a cruzarte a un empotrador, prepara pastilla de migrañas por si acaso... pero no lo dejes escapar, ni inseguridades ni hostias!

      Besitos y muchas gracias por pasarte por aquí!

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  8. He pasado un buen rato leyendo.
    Me encantó el primero y este no se queda atrás.
    Ahora uso en mi vocabulario, "empotrador", pero no cuento a nadie el significado,
    Gracias por compartir tan buenos escritos.
    Carla Mila
    http://www.carlamila.es

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    1. Gracias Carla!! Yo ya se lo cuento a todo el mundo... a ver si alguno se da por aludido y me empotra!! jejeje

      Besitos y gracias por pasarte!

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  9. Pues me as dejado con la duda ¿sere empotrador? Difícil de saber. Espero saberlo algún día

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    1. Todos lleváis un empotrador dentro, es cuestión de dejarlo salir de vez en cuando!!
      Gracias por pasarte Jorge!!

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