Los tíos torpes no saben peinarse

Hola corazones pececillos! Ya se acaba el verano, os aseguro que el mío fue muy "intenso" y, ahora que ya estoy de vuelta a la rutina, os iré posteando mis aventurillas. Para abrir boca, cual pez que se la muerde (humor Sofi, sorry), hoy os dejo un relato de Txemi Olave, a quien podéis seguir en Twitter como Ojiplático (@AititeOlave). A mí me tiene enamorada y que me llame pez bombón me vuelve loca... ¡Espero que os guste tanto como a mi!

Era la tercera semana de agosto. Aparecimos en Gràcia porque eran las fiestas del barrio y Martha me había recomendado la visita. Me había recogido en la estación apenas una hora antes, con el sol desapareciendo por el horizonte y lo primero que hicimos fue poner rumbo al barrio y dejar el coche en un parking cerca del parque Güell.

Las calles, decoradas por los propios vecinos, estaban infestadas por una marabunta de visitantes, todos andando en la misma dirección para, según me explicó, evitar atascos y hacer el lío algo más fluido.
Festes de Gràcia 2016 - peces por doquier, ¿puede ser más bonito?
Lo cierto es que apenas estaba disfrutando del momento, porque me agobian sobremanera las muchedumbres y soy muy patoso en ellas. Tan patoso que en un despiste, al tropezarme con el pie del guiri que iba a mi derecha, salí disparado hacia delante. Evitó mi caída el cuerpo de una rubia de pelo largo que iba delante de mí; la cara espachurrada contra su espalda y las manos, retorcidas por las muñecas, apoyadas en sus nalgas.

Escuché las carcajadas de Martha y sentí sus manos en mis hombros, que ayudaban a reincorporarme. La cara de la chica que había evitado que me estampara contra el suelo era todo un poema y, con un gesto de incomprensión, abriendo las manos y levantando los hombros, dijo:

- ¿Pero estás atontado? ¡me has sobado el culo!

La cara roja como un tomate, los oídos llenos con la risa de Martha y la lengua hecha un trapo por los nervios. ¿Cómo le explicas en ese momento a una chica con cara de cabreo los momentos previos al torpe tropezón? ¿Cómo le haces ver que todo ha sido un terrible malentendido? ¿Cómo pensar en solucionarlo si de repente el lunar de su cara te hipnotiza y te das cuenta que el tacto mullido de sus nalgas te ha fascinado?

Intermedió Martha y, gracias a su cara divertida y a mi estúpida cara de asombro, la rubia cambió el gesto y con una media sonrisa se giró y siguió su camino. Antes de perderla de vista, acerté a sacar una foto de aquel apetecible trasero y aquella larga cabellera rubia mientras contemplaba parte de la decoración de las fiestas.

Sofi, Festes de Gràcia 2015

El caso es que, después de un buen rato de paseo y todavía con un montón de bromas por lo sucedido, decidimos darnos un respiro y buscar un sitio para tomar una cerveza y sentarnos, si llegaba a ser posible entre semejante cantidad de seres humanos.

Entramos finalmente en un garito con pinta de tasca y nombre vasco en carrer Verdi, porque a mi acompañante le hizo gracia la coincidencia –soy vasco-, y mientras ella se quedaba en la barra pidiendo dos cañas me dirigí al baño. Hice lo que tenía que hacer y me lavé las manos, y sin nada con que secármelas y agitándolas como un pollo recién nacido queriendo volar, empujé con el culo la puerta del baño para salir. Y por hacerlo sin pensar y sin cuidado, llegó la catástrofe. Escuché un ruido sordo, y al girarme ahí estaba ella, sentada en el suelo mojado del bar, mirándome fijamente y enarcando las cejas con cara de “no puede pasarme esto a mí”. Me agaché de inmediato para intentar ayudarla a levantarse, pero mis manos mojadas no resultaban precisamente agradables y me apartó rápidamente con un empujón.

- ¿Qué va a ser lo siguiente, imbécil? – dijo, mientras su amiga la ayudaba a levantarse - Me estás dando la tarde, tío torpe. Deberían pedirte carnet para circular por las calles como peatón, aunque si te piden foto ¡péinate!

Me dio la risa y pedí disculpas un millón de veces y, cuando certificó que yo era simplemente un torpe, ella y su amiga se vinieron a la barra con Martha y conmigo y nos reímos durante largo rato entre sorbos de espuma.

Y así se quedó la historia, con la sensación de que conocía a esa persona de algo, aun siendo harto complicado viviendo en otra ciudad. Usaba la palabra inventada “aférrimo”, a la que había dado el significado de “persona que se aferra a algo con intensidad”, dijo que no sabía cocinar nada con aguacates y creía en las coincidencias como señales, y todo eso me sonaba muchísimo, aunque no supe hacer la relación.

La noche acabó en casa de Martha en un pubelo del Maresme, lejos de la ciudad condal. Cansado y pensativo, con la sonrisa en los labios por la tarde acontecida, encendí la tablet y me puse a trastear en Facebook, y entonces se me encendieron los ojos.

Sofi, trasteando el Twitter @pezquesemuerde - Foto by +Lola Flor 


Ese maravilloso pez bombón que tanto me gustaba leer había publicado post nuevo cinco minutos antes. Se titulaba “Los tíos torpes no saben peinarse”. Lo leí por encima porque al momento supe de qué conocía a la chica rubia. Hablaba de la torpeza de un tío mal peinado que la había sobado entera sin pretenderlo en las fiestas de Gràcia y hacía mención a la coincidencia de haber sucedido en el carrer Verdi, ¡la calle de sus ligues!

Nervioso, abrí el Messenger y le mandé la foto: “Mil disculpas pez bombón. Mullido trasero el tuyo. Besazos”. De su reacción, mezcla de incredulidad y diversión y del intercambio de mensajes y llamadas posteriores no hablaré; se quedará todo en el baúl de los recuerdos.

Y siempre, siempre, podré presumir que, incluso despeinado, hice reír a El Pez Que Se muerde La Boca.


Festes de Gràcia 2016



Si te ha gustado, ¡compártelo!:

9 comentarios:

  1. :D Me ha encantado! Que chulo ^^
    Me encanta cómo se va desenvolviendo todo y el final jeje Además "pez bombón" me encanta jajajaja me imagino un bombón con aletas jajajaja pero mola

    Por cierto, que chulas las fotos de Gracia, yo que este año no pude ir que pena, estaba todo precioso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un pez y es un bombón, así que no podía llamarla de otra manera ;)
      Y esa fotógrafa tremenda, que es el complemento ideal. Todo genial

      Eliminar
    2. El año que viene vamos juntas Lola!! Ah, por cierto, un bombón con aletas sería la versión acuática de la snitch, no?

      Besitosss

      Eliminar
  2. Me encanta que os encante. Fue chulo imaginarse el encuentro con el pez bombón (y más cosas que ahora no pienso confesar) y ojalá haya más colaboraciones ;) :*
    ¡Besazos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Más cosas?? Uhhhhh!! Seguro habrá más, me fascina tu relato!
      Gracias guapetón, un placer contar contigo!!!
      Besitossssssss

      Eliminar
    2. El placer fue haberte encontrado
      Besazos :* :*

      Eliminar
  3. ¡Bravo! ¡Me encanta!
    Veo que te estás bien rodeada y que tienes "entregaos" a tus colaboradores.
    Estoy encantadísima con tu retorno y tus colaboradores, pez bombón.
    Besicos a ambos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias guapa!! Hoy le damos el mérito a Txemi, pero me pongo la medalla de escogerlos bien! Por cierto... y tú cuando vuelves???
      Besitossss

      Eliminar
    2. El lunes ya me tenéis de vuelta.
      besico

      Eliminar