Navidad: cuando no sabes si eres el Grinch o el reno de Papa Noel

Amigos, vengo de comer en Mc Donalds. Es 27 de diciembre. Oh, sí, aún me quedaba hueco para una hamburguesa con sus patatas y su ketchup correspondientes. ¿Que cómo lo hago? Sencillo: he comido tanto estas Navidades que mi estómago ha dado de sí. Ahora mismo estoy pensando en merendar el brownie con dulce de leche que me ha dejado mi hermana en la nevera. Y esto no acaba aquí, porque cuando crees que ha pasado la Navidad, viene fin de año, y cuando te estás recuperando de la resaca, zazca: los reyes. 

No me faltan motivos para convertirme en ayudante de Grinch, pero no me preguntéis por qué cada año acabo calzándome los cuernos de reno con cascabeles (aquí a una muy digna le importa un pimiento que los cuernos puedan representar infidelidades) y esperando ilusionada que se hagan las 12 para abrir mis regalos, que no son ninguna sorpresa porque ya me encargo yo de hacer saber a mis seres queridos lo bien que me vendrían esas mallas para yoga o esa botella con forma de pez. 



La mayoría de mis Navidades las he pasado en verano en el hemisferio sur, y eso, queridos pececillos, es otra historia. Se cena frío y ligerito, brindas con champagne y comes helado antes de los turrones. En manga corta y sandalias. Confieso que mi disgusto con estas fiestas tiene algo que ver con tener que pasarlas lejos de casa y con este frío, que le hace un flaco favor a mi espíritu navideño. 

Bien, abrimos la veda. Empecemos por criticar los regalos y ese estúpido afán consumista y capitalista que tenemos todos de repente. A mi me parece una genialidad lo del amigo invisible en estas fechas. La putada es cuando te toca ESE amigo invisible, al que nunca sabes que regalar y vuelves a caer en lo de los calcetines. La otra putada son los regalos infantiles. Sinceramente, creo que somos todos idiotas. Yo soy la prima rancia que opta por algo didáctico, algún libro o lápices para colorear. Pero al final, acaban pasando de mis libritos porque lo que molan son los juegos de la play, las tablets, los móviles y... los papeles de regalo y el plástico con burbujas. Y tú que te has dejado medio riñón en comprar esos regalos tan bonitos... total, para que los críos no hagan ni caso y tu cuñado te pida el ticket regalo para cambiar los calcetines. Por si fuera poco, Amancio se ríe en tu cara y pone las rebajas a partir del 7, y claro, ya has comprado los regalos a precios caros, así que este año tampoco te comprarás esas botas preciosas que querías y que no pusiste en tu lista de Papa Noel por esperar a rebajas.


Voy a seguir despotricando de estas nefastas fiestas con el tema de los compromisos familiares. Siempre hay alguien enfadado en la familia porque no se hace la cena donde le venía bien. O la tía que no se ha mirado el grupo de whatsapp y trae los huevos rellenos que ha traído su hermana también. O la pobre novia de tu primo que tiene que venir medio obligada a la comida de Navidad y le toca conocer a los 30 familiares de sopetón. Y la prima soltera que aguanta los comentarios del tipo "bueno, a la próxima a ver si nos traes tú también un novio".  A lo que yo respondo que no sufran por mi, que tengo menos regalos que hacer y que lo de no tener suegros en las fiestas... eso es un lujito que solo los privilegiados solteros podemos permitirnos. 

Sigamos poniendo verde a la Navidad, más verde aún si cabe, con las absurdas tradiciones, empezando por el gordo del traje rojo. Siempre está el cuñado de turno contando como es todo por culpa de la Coca Cola (oh, pero tienes a Papa Noel colgando de tu balcón, querido cuñado). Pues sí, somos un mundo de borregos y nos encanta la figura de ese señor que sienta a los niños en sus piernas (creepy) para intercambiar cartas por regalitos. Si todos sabemos que los niños jamás se portan bien, los amenzan todo el año diciendo que si no comen, si no ordenan, si no se bañan pronto... Papa Noel no vendrá o les traerá carbón. Y eso, queridos niños, ES MENTIRA. Porque Papa Noel son los padres y los padres y sus secuaces (tíos, abuelos, padrinos, etc.) están tontos perdidos y os traerán un montón de regalos que no necesitáis.


Los catalanes tienen algo en contra de Santa y lo boicotean celebrando su propia tradición: el cagatió. No se qué es peor sinceramente. Ver a un montón de niños dándole palazos a un tronco con ojos para que cague regalos... se me antoja algo bastante violento y extraño, llamadme poco tradicional. También celebran el día de Sant Esteve (en otras partes del mundo también), pero a día de hoy, en 12 años que llevo en tierras catalanas, ni uno de ellos ha podido explicarme quien era dicho santo ni porque vuelven a reunirse por tercer día consecutivo las familias. La única explicación lógica que se me ocurre es que los catalanes son muy celosos de su economía y reaprovechan recursos, por lo que todas las sobras del 24 y el 25 las transforman en carne para canelones y ya vuelven a tener excusa de reunión. Sinceramente, no sé como les quedan fuerzas para seguir aguantando familiares y comilonas...

¿Y qué me decís de las bragas rojas? Yo creía que era una tradición de mi ex suegra, que me las regaló durante 6 años. El año pasado, ya sin suegra, me fui con Noe a comprarnos modelito de lentejuelas para estrenar en fin de año (y luego guardar en el fondo del cajón el resto del año, porque a quien se le ocurre ponerse lentejuelas en abril). Era 31 de diciembre por la tarde, es que nosotras lo de la previsión no lo estudiamos en nuestros coles. Pues no había ni un pequeñísimo tanga rojo en toda La Maquinista. Pensamos que quizás en Cataluñaa lo de las bragas no se lleva. Pero sí, resulta que estaban agotadas. Ahí veo negocio. El año que viene, a coser bragas rojas, que nos las quitan de las manos. Bueno, este año tengo dos, no vaya a ser que me pillen las uvas con braguitas azules, ¡válgame dios!

Podría seguir con un post eterno lanzando maldiciones a diestro y siniestro y poniendo a caldo (como el de la sopa de galets, otra comilona catalana) todo lo relacionado con la Navidad, como el hecho de que los pobres trabajadores de comercios tengan que pringar todos los domingos y festivos de diciembre, la millonada que tienes que gastar en lotería, porque ay de tí como seas la única de la oficina a la que no le toque, el consumo innecesario de energía para alumbrar cientos de balcones horteras y adornar todas las avenidas de la ciudad, la tala de pinos muy poco amigable con el medioambiente, otro año más viendo "Solo en casa" y un largo etcétera. Pero voy a parar. 



Finalmente, he pasado unas Navidades muy feliz, muy bien acompañada, hemos comido como cerditos y le hemos puesto bolitas rojas y doradas a la palmera del salón de mi casa nueva en la que Papa Noel nos ha dejado los regalitos este año.

Que este 2018 sea genial para cada uno de vosotros, que cumpláis fantasías, que concretéis sueños, que tengáis buenos proyectos y lo más importante, que no falte el humor, la alegría y el amor... ¡Feliz Año Nuevo!

No podía faltar mi selfie instagramero navideño ;-) (sígueme! @roundtheworldfish)

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6 comentarios:

  1. Hola de nuevo, Sofi! Tantos meses leyéndote y sin decir nada y, ahora fíjate, aquí estamos puntual y nuevamente...cuándo haces pop ya no hay stop, jajaja!
    Nada más que añadir, Señoría...no has dejado títere con cabeza de estas "entrañables fiestas"...se me hace la boca agua esperando la entrada sobre San Valentín, que también se las trae como celebración...a la yugulaaar, a la yugulaaar, jejeje! Cómo siempre, un divertido placer leerte.
    Un muy Feliz Año Nuevo para ti y los lectores de elpezquesemuerdelaboca, qué tengas una gran salida y mejor entrada de 2018...por suerte, el año 2018 será el año del Perro, mi signo, en el horóscopo chino, un año más justo y propicio a las locuras divertidas...así que no pinta mal la cosa...ojalá tengamos muchas de ésas!
    P.D.: No te prives y cómete ese brownie con dulce de leche, por Diooosss, qué bien suena...yo es que soy muy "golismero" cómo dice mi madre y no tengo fondo para lo dulce...además, después de todo lo que hemos engullido, que más da...a lucir orgullosos las medidas navideñas...nomentra-sesienta-revienta, jajaja!!!

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    1. Encantada de ser una pringle y espero tenerte por aquí también el próximo año!
      Como ya me acabé el brownie ayer, hoy me comeré un trocito de cheesecake en tu honor. Que tengas un gran año perruno, un besazo!

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  2. McDonalds y bragas rojas, una combinación made in Sofi. La multipresentación en Navidad es más tradicional que el propio turrón, el problema es cuando te presentan todos los años a uno/a y luego haces una miscelánea de nombres. Feliz año Sofi.

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    1. Jjajaja no podía ser de otra forma. Feliz año querido José!! A por un 2018 lleno de letras!

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  3. Nunca he sido una entusiasta de estas fechas y menos este año que me ha tocado estrenarme como anfitriona de la tradicional cena navideña... Pero bueno, de todo se sale y ahora queda lo que más me gusta: Los Reyes Magos. Regalos y roscones de reyes a cascoporro!!!
    Besicos y ¡Feliz Año Nuevo!

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    1. Jajaj de todo se sale y yo ya he salido de las fiestas... los reyes no pasan por mi casa (ni son bienvenidos!).
      Feliz año bonita, espero que ser anfitriona este año te sea compensado con regalazos!!

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